En Android, los permisos que de verdad importan son los que el móvil te pide en una ventana: ubicación, cámara, micrófono, contactos y SMS. Luego están los «accesos especiales», como mostrarse encima de otras apps, que se conceden en otra pantalla y que conviene vigilar. Revisarlos todos lleva diez minutos y te dice mucho de qué apps sobran.
En corto
- Busca «permisos» en los ajustes; en muchos móviles está en Seguridad y privacidad → Gestor de permisos.
- Ubicación, cámara y micrófono: mejor «Solo esta vez» o «Solo mientras se usa».
- Mira también los accesos especiales: accesibilidad, mostrar sobre otras apps e instalar apps desconocidas.
Los tres tipos de permisos
La documentación de Android los separa así:
- De instalación. Se conceden solos al instalar la app y dan acceso a cosas de poco riesgo, como usar internet. No te los pregunta.
- En tiempo de ejecución. Los que te pregunta con una ventana: ubicación, contactos, micrófono, cámara, SMS. Son los que tocan tus datos privados.
- Especiales. Acciones muy potentes, como dibujar encima de otras apps. Se activan a mano en la pantalla de «Acceso especial de aplicaciones».
Revisión en diez minutos
1. Por permiso, no por app
Abre el gestor de permisos. La ruta cambia según la marca, así que lo más rápido es escribir «permisos» en el buscador de los ajustes. Entra en Ubicación y mira la lista de apps que pueden usarla. Haz lo mismo con Micrófono, Cámara, Contactos y SMS.
La pregunta en cada caso es sencilla: ¿esta app necesita esto para lo que yo la uso? Una linterna con acceso a tus contactos sobra.
2. Elige la opción más corta
Desde Android 11, cuando una app pide ubicación, micrófono o cámara, puedes responder «Solo esta vez». El permiso es temporal: la app tendrá que volver a pedirlo más adelante. Para casi todo lo que no sea navegación, basta.
Desde Android 12 también puedes dar ubicación aproximada en vez de la exacta. A una app del tiempo le basta con saber tu ciudad.
3. Los accesos especiales
Busca «acceso especial» en los ajustes. Revisa sobre todo tres:
- Mostrar sobre otras aplicaciones. Una app con esto puede tapar lo que ves con su propia pantalla.
- Instalar aplicaciones desconocidas. Qué apps pueden instalar otras.
- Accesibilidad (en su propio menú). Puede leer la pantalla y pulsar por ti. Lo explico en cómo saber si tu Android está hackeado.
Lo que Android hace solo
Según la documentación de Android 11, en general, si no usas una app durante unos meses, el sistema le quita los permisos sensibles que le diste (aplica a las apps preparadas para Android 11 o posterior, que hoy son casi todas). Es como si tú los pusieras en «Denegar». Si un día vuelves a abrirla, te los pedirá otra vez.
Los móviles recientes también enseñan un aviso en la parte de arriba de la pantalla cuando una app está usando la cámara o el micrófono. Si lo ves y no sabes por qué, despliega el panel para ver qué app es.
Si una app no funciona sin un permiso que no tiene sentido
Una app de notas que se niega a abrir si no le das acceso a tus contactos te está diciendo algo. Busca otra. Casi siempre hay alternativa.
Preguntas frecuentes
¿Quitar un permiso puede romper la app?
Puede dejar sin funcionar la parte que lo usaba. La app debería pedírtelo de nuevo cuando lo necesite. Si lo hace en el momento lógico, por ejemplo al hacer una foto, es buena señal.
¿Y el permiso de internet?
Es de instalación: se concede solo y, por eso, no aparece en el gestor de permisos para quitarlo. Si te preocupa a qué se conectan tus apps, el DNS privado con bloqueo ayuda a cortar rastreadores.

